En agosto de 2006, el volcán Tungurahua, localizado cerca de la ciudad de Ambato, en Ecuador, hizo erupción afectando aproximadamente a 3 millones de personas y forzando a la evacuación de unas 19,000. Respondiendo al llamado de donaciones que hiciera FUPAD, Stanford Financial Group donó U$10,000, los mismos que se destinaron a uniformes escolares, zapatos y material educativo para cientos de niños en distintas escuelas alrededor del volcán. La Fundación Cuesta Holguín identificó los niños cuyas familias se vieron más afectadas por la erupción, y contribuyó con los útiles necesarios para que ellos continuaran asistiendo a la escuela. La Cámara de Comercio Americana local, trabajó como un aliado importante para determinar las prioridades locales e implementar las actividades en forma transparente y eficaz.
FUPAD y la OEA en Ecuador, realizaron una donación a la Oficina Nacional de Defensa Civil para la compra y distribución de materiales y equipamiento para las provincias de Loja, Azuay y Cotopaxi afectadas por las inundaciones y deslizamientos que ocurrieron entre febrero y abril del 2006. Los suministros se hicieron llegar directamente a los comités locales provinciales, quienes coordinaron las actividades de socorro, comunicaciones, refugios temporales y la entrega de medicamentos, implementos de higiene personal y alimentos (como: agua, comida enlatada, leche en polvo y cereales entre otros) a las familias afectadas por las intensas lluvias.