En de mayo de 2006, el Presidente Ronald Venetiaan de Surinam declaró la región sudeste del país zona de desastre como resultado de lluvias inusualmente torrenciales que inundaron unas 175 aldeas comunitarias tradicionales afectando a más de 20,000 personas. FUPAD se unió al Fondo de Empleados del FMI para enviar una contribución de $13,500, además de $10,000 provenientes de la Organización de los Estados los Americanos (OEA), para ayudar a los damnificados. Los fondos se dedicaron principalmente a restablecer y mejorar la producción agrícola y suministrar semillas de alta calidad, materiales y equipo, así como también de capacitación y monitoreo de actividades.