Tráfico de personas: un problema sistemático que requiere una solución holística

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El tráfico de personas es la empresa criminal con el mayor índice de crecimiento en el mundo. Las estimaciones señalan que casi 2.5 millones de personas en todo el mundo han sido obligadas a realizar algún trabajo forzado o son explotados sexualmente, creando una industria de unos 32 mil millones de dólares. Hoy, día mundial contra la trata de personas, te invitamos a ponerte de pie y alzar tu voz.

La trata de personas es considerada como una de las peores formas de esclavitud. Según las Naciones Unidas, es definida como el reclutamiento forzoso o el engaño hacía una persona con el propósito de explotarla. Afecta a grupos vulnerables como migrantes, mujeres, niños y pueblos indígenas. El 80% de todas las víctimas son mujeres y niñas. Muchas de ellas son obligadas a prostituirse. En México, entre un tercio y la mitad de esas víctimas son niños, según la oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito. Además del tráfico de personas, el trabajo infantil también forma parte de la explotación. De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Más de 3 millones de niños mexicanos tienen la necesidad de trabajar. Aproximadamente un tercio son menores de catorce años y el trabajo que realizan es de por lo menos 35 horas por semana. Muchos de ellos trabajan en condiciones inseguras o insalubres.

A pesar de los esfuerzos por erradicar el trabajo infantil y el trabajo forzado en general, el problema persiste. No podemos descansar hasta que encontremos una solución. Dada la complejidad de estas cuestiones y la relación entre la trata de personas, migración y el trabajo infantil, la Fundación Panamericana para el Desarrollo (PADF) ha trabajado muy cerca del Gobierno Mexicano para educar y crear conciencia entre el público para evitar la explotación de personas vulnerables.

En 2012 PADF lanzó la campaña “Tu Voz Contra la Trata” en siete estados, de la mano de MTV Latinoamérica, Fundación Telefónica, Fundación Cinépolis, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) México, y el Colectivo Contra la Trata de Personas, en dónde se alcanzaron más de 4 millones de personas a nivel nacional. Esto se realizó por medio de una campaña de concientización para subrayar los efectos dañinos de la trata de personas que incluyeron; eventos públicos, una serie de documentales que se dieron a conocer en varios estados de México, publicidad sobre servicios públicos en  autobuses urbanos, activismo por parte de los jóvenes a través de las redes sociales y otras actividades.

Fue así también como PADF difundió esta campaña en el 2013 y 2014 para concientizar al público mexicano sobre el trabajo infantil, lanzando una nueva fase en cuatro estados con el apoyo de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Viacom, Fundación Telefónica, Fundación Cinépolis, Boeing, Altos Hornos de Mexico, y otros socios. Esta fase de la campaña alcanzó a más de 7.5 millones de personas en México.

 La dependencia de México en el trabajo de los niños y el trabajo forzado daña la economía y a la sociedad. Cuando los niños abandonan la escuela, hay un efecto dominó. Tienen más probabilidades de unirse a bandas criminales o volverse violentos, o difundir una epidemia de desesperanza. Los jóvenes que han sido forzados a formar parte del mercado laboral son privados de su infancia.

La lucha contra estos problemas de explotación requiere la cooperación de sectores públicos y privados, así como organizaciones de la sociedad civil como PADF. Debemos centrarnos en la creación de oportunidades para una educación de calidad en México y trabajar para crear oportunidades de empleo productivo para los adultos. De acuerdo con las Naciones Unidas, los adultos que tienen un empleo remunerado son mucho menos propensos a enviar a sus hijos a trabajar. 

Aquellos que se niegan a alzar la voz ante este problema violan a la Convención Americana sobre Derechos Humanos, que da a cada persona el derecho al respeto y declara que "nadie será sometido a la esclavitud o a la servidumbre involuntaria."

Debemos apoyar y defender los derechos humanos, particularmente los de las mujeres y niños, en México y en toda América. Cuando se les niega la oportunidad de tener éxito temprano en la vida, las víctimas de trabajos forzados continúan enfrentando una batalla al tratar de forjar una vida mejor para ellos y sus familias. Los niños representan nuestra esperanza, lo que aspiramos a alcanzar. Como todas las personas, merecen la igualdad y la posibilidad de un mejor futuro. 

Caterina Valero es Directora de Programas Senior de la Fundación Panamericana para el Desarrollo (PADF) www.padf.org